
| Dr. Soto Relata sus Experiencias |
|
|
| escrito por Dr. Luis Felipe Soto | |
| sábado, 03 de septiembre de 2005 | |
|
El huracán Katrina ha cambiado el curso de nuestras vidas en una forma radical. Personalmente, quiero agradecerles desde el fondo de mi corazón por sus muestras de amor, por su apoyo moral, espiritual y material para nuestras iglesias de Verbo West Bank y Kenner. Me he enterado del corazón generoso de los hermanos de Dallas, quienes aún se han extendido con comidas y alojamiento hacia nuestros hermanos. Nuestra familia de Houston, de igual forma nos ha apoyado con viviendas, comidas y aún con una reunión dominical donde nos hicieron sentir nuevamente que somos una familia. Nuestros hermanos de Austin, mostrando que son una belleza de familia, ha ido aún más allá de sus fuerzas. En resumidas cuentas, nuestra familia en Texas ha demostrado sus riquezas de generosidad. Igualmente, hemos recibido mucho apoyo de nuestras iglesias en Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica y con todo mi corazón quiero expresarles mi profunda gratitud. Mario Montalvo [otro anciano de la congregación y médico] y yo nos refugiamos en mi oficina durante el huracán. Nuestras familias en este momento están alojadas junto con nosotros en el Hospital General East Jefferson. El día después del huracán, nos atravesamos en lancha la calle que conduce desde mi oficina al hospital. Ha sido para nosotros una montaña rusa de incertidumbres y planes. La ciudad de La Place, que queda como a unos 20 minutos del aereopuerto, está 100% rehabilitada (electricidad, agua, bancos, supermercados, comercio). Los hermanos de La Place que han regresado a sus casas están alojando a otras familias menos afortunadas. El pueblo ha venido a ser una ciudad de refugio. El día de mañana lunes, se permitirá que los residentes de Kenner y Metairie regresen a ver sus casas con la mira de recoger lo esencial y luego regresarse a sus ciudades de refugio. La ciudad de La Place nos puede servir como un centro de abastecimiento, ya que en Kenner y en Metairie todavía no hay electricidad, agua, gasolina ni supermercados. Creo que en un futuro no muy lejano (días) podremos tener ya funcionando los servicios que son esenciales en nuestras ciudades. Esto nos permitiría utilizar nuestra iglesia en Kenner como un centro de distribución de alimentos, ropa y de lo indispensable para suplir necesidades básicas de los refugiados que regresan. Al habilitarse la electricidad y las comunicaciones (teléfono, fax, Internet) en el edificio de la iglesia, nos permitiría servir y mostrar el amor de Cristo a través de darle de comer al hambriento, vestir al desnudo, recordando que al mismo Jesucristo se lo hacemos. Estimo que además de proveer el apoyo material, Verbo Kenner podría fungir como un centro espiritual donde se podría orar y ministrar a las personas que así lo deseen. Diariamente, podríamos tener tiempos de alabanza y adoración, intercesión y todo aquello que conlleve invitar la presencia de nuestro Señor. Nuestro futuro está en las manos de nuestro Dios y cobra realidad la oración de dependencia total que dice: “El pan de cada día, dànoslo hoy”. Nuevamente, gracias por sus muestras de amor y les pido que oren mucho por nosotros, ya que nuestras familia regresan con muchas incógnitas de lo que les depara el mañana. Me ha sido muy difícil comunicarme con ustedes por la falta de medios, pero a partir de hoy, ya tenemos acceso al Internet y espero oír de ustedes. Esta tarde tuvimos dos reuniones de iglesia en el hospital, en las cuales participaron mis hijos en la alabanza. En la última de ellas, estuvimos en la sala de psiquiatría (enfermos mentales) y al estar adorando al Señor con la canción “The Lord is My Shepherd” (El Señor es mi Pastor), abracé a una anciana y al verla llorar sentí que yo estaba en la perfecta voluntad de Dios, sirviendo a mi Señor. Les amo con todo mi corazón. La dirección del correo electrónico de Dr. Soto es <luisfsoto@cox.net> |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|