
| Testimonio Dos Medicos de Dios |
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| escrito por Jose Miguel del Valle | |
| jueves, 12 de abril de 2007 | |
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Recuerdo en una ocasión cuando era estudiante de medicina, que teníamos una evaluación muy difícil por la mañana, aunque me había esforzado no había conseguido estudiar todo el contenido pues no tenía el libro que necesitaba ya que la situación económica en nuestra casa era difícil. Esa mañana al llegar a la Universidad, oré a Dios y le pedí más tiempo para poder prestar el libro y estudiar, cuando llegamos al salón donde distribuían la evaluación publicaron una nota donde decía que el examen se efectuaría hasta las 13 horas de ese mismo día, entonces corrí hacia la biblioteca conseguí el libro y pude estudiar el contenido que me hacía falta; recuerdo en ese instante que pensé: DIOS ESTA INVOLUCRADO EN MI CARRERA, y siempre les decía a mis compañeros DIOS QUIERE QUE YO SEA MEDICO, eso era lo que recibía de parte de Dios. En 1991 formamos con Vicky una familia, ella también médico, compañeros de estudios, hasta en ese momento con muchos sueños, pero no sabíamos que planes Dios tenia para nuestras vidas. Para 1994 ya teníamos tres hijos, y la situación económica empezó a afectarnos, entonces oramos y le pedimos a Dios que si en seis meses la situación no mejoraba nos trasladaríamos a Chiquimulilla, a buscar una mejor oportunidad para nuestra familia. Finalmente nos mudamos y empezamos a trabajar en una pequeña clínica que abrimos. Dos meses después visitamos la Iglesia Cristiana Verbo de Guazacapan, donde recibimos mucho apoyo y amor de parte de los hermanos por lo que decidimos ser parte de la familia Verbo. Conocimos personas de escasos recursos que necesitaban atención médica. Empezamos a servirles, a sembrar en ellos y Dios comenzó a bendecirnos. Tuvimos un encuentro genuino con Jesús, comenzamos a servirle dentro del liderazgo de la iglesia, y en 1998 fui nombrado anciano gobernante y junto con mi esposa y el liderazgo de la iglesia nos dimos a la tarea de trabajar con la visión que Dios había puesto en nuestros corazones, servirle a Dios a través de entregarnos a los mas necesitados, y hemos visto como Dios ha prosperado todo lo que hemos hecho. Por algún tiempo pensé en renunciar a mi profesión, pero Dios me hizo ver que él tiene muchos pastores, ancianos, y lideres trabajando a tiempo completo pero que Él a mí en lo particular me había hecho médico para que yo le sirviera desde mi profesión y así lo entendimos. Hemos sido grandemente bendecidos, la iglesia que presidimos esta creciendo, muchas almas han sido salvas, vidas han sido cambiadas, familias han sido restauradas. Aún nos consideramos muy bendecidos en nuestra clínica, ya no es la más pequeña del pueblo, ahora es la más moderna, ofreciendo servicios de consulta medica, diagnostico a través de ultrasonidos, electrocardiogramas, servicio de óptica, servicio de ambulancia y sanatorio. La iglesia Verbo tampoco es la más pequeña, contamos con mas de 150 miembros adultos, una estación de radio en FM, un canal de TV en la empresa de cable que cubre más de 3 mil usuarios, servimos a mas de 250 niños con el Centro Estudiantil Verbo y seguimos predicando la palabra y haciendo discípulos en este lugar. Un colega un día me dijo que el no entendía como nosotros con mi esposa habíamos conseguido hacer todo lo que teníamos en tan poco tiempo, y mi respuesta fue: -EN LA PROPORCION QUE LE SERVIMOS A DIOS, ÉL NOS BENDICE Y PROSPERA.- No creo que esa bendición sea por que somos médicos, creo que es por que realmente le creemos a Él, y Él recompensa a los que le buscan con fe. |
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